El consejo de administración aprobaba el cambio a principios de 2020 y la compañía llegaba a Madrid justo antes del confinamiento por la Covid-19.

La compañía es en la actualidad un operador de referencia en el litoral mediterráneo español, donde tiene una fuerte presencia. Además, ha comenzado a prestar servicio también en otras poblaciones de la geografía española en comunidades como Castilla-La Mancha, Extremadura, las islas Canarias o Baleares.

Como especialista en la llamada España vaciada, Avatel afrontó durante el confinamiento el incremento de la demanda de conectividad, generada tanto por el trabajo online de los residentes habituales como por el traslado de miles de personas de las grandes ciudades a sus segundas residencias para minimizar riesgos en la pandemia.

La compañía cerraba 2019 tras consolidar sus posiciones con la adquisición completa de HolaFibra, de la que ya contaba con un 50% del accionariado. Además, el pasado mes de diciembre la empresa se desvinculaba de uno de sus principales accionistas de los últimos años, Andorra Telecom, a la que recompraba sus acciones tras dos años de colaboración y trabajo conjunto. Una operación que tenía por objetivo poder agilizar la ejecución de su plan estratégico.