Publicado por la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT) y la World Benchmarking Alliance (WBA), el informe evalúa el desempeño climático de 200 empresas digitales de todo el mundo utilizando datos divulgados públicamente correspondientes al año de referencia 2024. La quinta edición de «Greening Digital Companies» analiza las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI), el consumo energético, los objetivos climáticos, el uso de energías renovables y, por primera vez, la planificación de la transición climática.

Los resultados muestran que la inteligencia artificial (IA) es a la vez un motor de eficiencia y un reto cada vez mayor. Los principales proveedores de IA y de servicios en la nube registraron un aumento de sus emisiones individuales entre 2020 y 2024, impulsado por el fuerte incremento de la demanda energética y la expansión de las infraestructuras.

«Si bien las tecnologías digitales ofrecen un inmenso potencial para la acción climática, no se pueden pasar por alto sus crecientes demandas energéticas y sus emisiones», afirmó Doreen Bogdan-Martin, secretaria general de la UIT. «La sostenibilidad medioambiental debe integrarse en la forma en que diseñamos, alimentamos y ampliamos las tecnologías que dan forma a nuestro futuro digital común».

Aspectos destacados del informe«Las empresas digitales deben involucrar a sus proveedores y abordar las emisiones en todos los productos y servicios de los que dependen», afirmó Gerbrand Haverkamp, director ejecutivo de la World Benchmarking Alliance. «Por ejemplo, el sector de la electrónica, que proporciona muchos insumos fundamentales para la infraestructura digital, representa el 53 % de las emisiones declaradas en los tres subsectores».
Informes sobre el clima: La presentación de informes sobre el clima ha mejorado, pero siguen existiendo importantes lagunas. Si bien el 89 % de las empresas comunicó sus emisiones directas (Alcance 1) y el 81 % informó sobre la energía adquirida (Alcance 2), solo el 47 % comunicó las emisiones de todas las actividades relevantes de la cadena de valor (Alcance 3).

Emisiones de gases de efecto invernadero: En 2024, las empresas digitales declararon 301 millones de toneladas de emisiones operativas (Alcance 1 y 2) en equivalente de dióxido de carbono, lo que equivale al 0,8 % de las emisiones globales relacionadas con la energía y supone un aumento del 1,2 % con respecto a 2023. En el caso de las empresas que divulgan las emisiones de la cadena de valor (Alcance 3), estas predominaron en su huella de carbono, representando el 76 % de las emisiones totales y poniendo de relieve los retos del sector en las cadenas de suministro, la fabricación y el uso de los productos.
Consumo de electricidad: 163 empresas declararon haber consumido 494 teravatios-hora (TWh) de electricidad en 2024, lo que equivale aproximadamente al 1,7 % del consumo mundial de electricidad. Más de la mitad de este consumo eléctrico (el 54 %) se concentró en tan solo 10 empresas, superando el consumo eléctrico anual de algunos países.
Electricidad renovable: Aunque las empresas digitales siguen figurando entre los mayores compradores corporativos de electricidad renovable del mundo, solo 25 de las 200 empresas evaluadas declararon abastecerse al 100 % de electricidad renovable.
Objetivos climáticos: 151 (el 76 %) de las empresas evaluadas presentaron objetivos de reducción a corto plazo para las emisiones de Alcance 1 y 2, lo que refleja tanto un liderazgo voluntario como la influencia de las expectativas de los inversores, las campañas científicas y de sensibilización, y los nuevos requisitos normativos. Sin embargo, solo 114 objetivos fueron validados por marcos basados en la ciencia, y 85 se consideraron en el buen camino según los avances registrados hasta la fecha.

Planes de transición climática: Solo 81 empresas (el 41 %) demostraron contar con planes integrales para alcanzar los objetivos climáticos, que incluyeran ambición estratégica, estrategias de implementación y participación, métricas claras, objetivos y gobernanza. Esto pone de relieve la urgente necesidad de una planificación más sólida para gestionar las transiciones económicas, sociales y energéticas necesarias.

La espada de doble filo de la IA
El informe identifica la IA como un factor cada vez más importante que determina la trayectoria de las emisiones del sector. Las emisiones operativas de cuatro grandes proveedores de IA y servicios en la nube se han disparado, alcanzando hasta un 239 % de sus niveles de 2020, mientras que 14 grandes operadores de telecomunicaciones redujeron sus emisiones en un 11 % durante el mismo periodo.
Si bien la IA respalda la acción climática mediante la optimización energética, la previsión de energías renovables y el aumento de la eficiencia, también conlleva sus propios costes medioambientales. El informe subraya la necesidad fundamental de que el crecimiento de la IA vaya en consonancia con las inversiones en energía limpia y la gestión de las emisiones.

De los compromisos a la aplicación
El informe identifica medidas prioritarias, como reforzar la presentación de informes climáticos, reducir las emisiones de Alcance 3, mejorar la aplicación de los planes de transición climática y armonizar la expansión de la IA y la infraestructura digital con el desarrollo de la energía limpia.

«El sector de las TIC cuenta con la innovación, los recursos y la influencia necesarios para ayudar a forjar un futuro digital más sostenible», afirmó Cosmas Luckyson Zavazava, director de la Oficina de Desarrollo de las Telecomunicaciones de la UIT. «Aprovechar ese potencial significa convertir los compromisos climáticos en medidas concretas, reducir las emisiones, reforzar la colaboración entre los distintos actores del sector y garantizar que el crecimiento digital, incluida la IA, avance en paralelo al desarrollo de la energía limpia».

La UIT apoya esta labor a través de iniciativas de colaboración como su Grupo de Expertos sobre Indicadores de Telecomunicaciones y TIC, cuyo subgrupo clave se encarga de desarrollar indicadores armonizados a nivel nacional sobre las emisiones de gases de efecto invernadero relacionadas con la tecnología y el consumo energético. Las últimas conclusiones refuerzan también la iniciativa de la UIT Green Digital Action, que aboga por una mayor transparencia en materia de consumo energético, emisiones y avances hacia objetivos basados en la ciencia.