La TIA-222 es una norma estructural que define los requisitos para las estructuras de soporte de las antenas con el fin de garantizar que satisfagan las necesidades de los sistemas de comunicaciones modernos en diversas condiciones ambientales como el viento, la nieve y el hielo. La norma existe desde hace más de 60 años y en ella confían diversas organizaciones, como proveedores de servicios de comunicaciones, empresas de servicios públicos, empresas de construcción y todos los niveles de la administración pública. También se basan en ella otras normas y organizaciones reguladoras, como el Código Internacional de la Construcción y la OSHA, que actúan para preservar la salud y la seguridad públicas en el entorno construido.

Una de las nuevas prácticas que se espera deliberar en la revisión de la TIA-222 es la normalización del uso de drones para inspeccionar torres y estructuras. Los drones se utilizan cada vez más para reducir el número de subidas requeridas por un ingeniero o técnico y para proporcionar información casi en tiempo real sobre la estructura a los propietarios de las torres, los operadores y el personal de mantenimiento, lo que ayuda a ahorrar tiempo y dinero.

"El estándar TIA-222 es fundamental para que las redes inalámbricas, el backhaul y, especialmente, los despliegues de 5G satisfagan la necesidad de más estructuras para albergar antenas inalámbricas que ampliarán la cobertura y mejorarán los servicios", afirma Tom McGarry, vicepresidente de estándares de la TIA. "Nuestros miembros han mantenido este estándar estructural durante más de medio siglo, y ahora, con la posible inclusión de drones para ayudar a las empresas a reducir riesgos y costes, el estándar seguirá siendo vital para la próxima generación de despliegues de redes inalámbricas."