En esta entrevista, el Dr. Hosako nos comparte su visión sobre la competencia global en 6G, las tecnologías disruptivas que marcarán la diferencia, los desafíos técnicos críticos, las estrategias japonesas de I+D y los primeros sectores industriales que se beneficiarán de estas redes avanzadas. Desde la integración de inteligencia artificial en la red hasta la propagación en bandas terahercios, exploramos cómo Japón está liderando la innovación y preparando el terreno para un mundo hiperconectado.
• Pregunta 1 – Competencia global del 6G Q: "Dr. Hosako, considerando la trayectoria de investigación y desarrollo de Europa en 5G, ¿qué fortalezas y limitaciones observa en su capacidad para competir en la carrera del 6G frente a Japón, Corea del Sur y Estados Unidos?"
A: Una de las fortalezas más destacadas de Europa es su ecosistema regulatorio y de investigación colaborativa. La Unión Europea ha articulado visiones estratégicas para el 6G que priorizan la seguridad, la resiliencia, la gobernanza del espectro y la protección de datos, además de fomentar la cooperación internacional y la interoperabilidad en estándares globales.
Sin embargo, desde el punto de vista de investigación tecnológica pura, Europa enfrenta algunas limitaciones estructurales en comparación con Japón, Corea del Sur y Estados Unidos. En primer lugar, la coordinación industrial y la concentración de inversión en tecnologías disruptivas todavía están más fragmentadas en Europa. Esto podría afectar a la transición de investigación al desarrollo tecnológico y pruebas a gran escala. Por ejemplo, en áreas emergentes como transmisión en bandas Terahertz, arquitecturas fotónicas o integración de IA nativa en redes. Campos en los que Japón ya está demostrando avances significativos y maduros a través de proyectos liderados por NICT y otras organizaciones en colaboración.
• Pregunta 2 – Estrategia japonesa y diferenciadores "Japón ha sido muy activo en iniciativas de I+D en 6G. Desde su experiencia en NICT, ¿qué medidas concretas —en términos de investigación, colaboración industrial o políticas públicas— cree que colocan a Japón en una posición de ventaja?"
A: En términos de investigación, Japón ha priorizado tecnologías donde ya posee capacidades sólidas. En este caso, NICT como organismo del país, ha estructurado programas que buscan avanzar en prototipos. Por ejemplo, mediante el “Innovative ICT Fund Projects for Beyond 5G/6G”, NICT financia proyectos que buscan establecer tecnologías para la infraestructura común del 6G, como redes fotónicas avanzadas, redes no terrestres y redes integradas ultra seguras.
En cuanto a la colaboración industrial, uno de los factores más concretos que están colocando a Japón en una posición de ventaja es la manera en que se articulan las asociaciones entre el NICT, el gobierno y las grandes empresas del sector. A través de los fondos estratégicos del Beyond 5G/6G, NICT ha impulsado consorcios que reúnen a múltiples operadores y proveedores (como NTT, KDDI, Fujitsu, NEC y Rakuten Mobile) para desarrollar tecnologías interoperables, incluyendo tecnologías basadas en redes ópticas federadas que permitan cooperar entre diferentes proveedores y asegurar calidad de servicio conjunta En materia de políticas públicas, la estrategia japonesa para el 6G está claramente alineada con la visión de convertir las nuevas redes en infraestructura social.
El Beyond 5G/6G Fund Project que gestiona NICT está diseñado para avanzar hacia la implementación social y la expansión internacional. Además, Japón ha integrado estos esfuerzos dentro de una visión de país que prioriza la conectividad avanzada como un pilar de competitividad y resiliencia, con participación activa en la estandarización internacional y colaboración entre gobiernos, industria y academia.
• Pregunta 3 – Tecnologías disruptivas "Entre las tecnologías que se vislumbran para 6G —como comunicaciones THz, MIMO masivo extremo, inteligencia artificial integrada en la red o comunicaciones holográficas—, ¿cuáles considera más maduras o con mayor potencial de implementación en el corto plazo?"
¡Qué pregunta tan interesante! En primer lugar, la inteligencia artificial integrada (IA nativa) ya es una realidad. En NICT la usamos como el motor que gestiona la red en tiempo real, optimizando el espectro y reduciendo errores de conexión. Después y sin lugar a duda, el MIMO masivo extremo y la conectividad masiva también están muy avanzados.
Recientemente demostramos la capacidad de conectar simultáneamente muchos dispositivos, desde drones hasta robots y sistemas XR, algo que el 5G actual no puede soportar. Esto permitirá, por ejemplo, fábricas totalmente automatizadas y sin cables. Por otro lado, las comunicaciones en terahercios (THz) están en fase de prueba, aunque ya se han logrado transmisiones estables a ultra alta velocidad, pero su alcance limitado hace que su uso inicial sea en zonas concretas, como estadios o enlaces de backhaul, antes de llegar al smartphone del consumidor común.
• Pregunta 4 – Desafíos técnicos críticos "Antes de que el 6G llegue al mercado, ¿qué barreras técnicas representan los mayores retos para la viabilidad comercial, y cómo las están abordando en sus laboratorios? Por ejemplo, en cuanto a propagación en bandas THz, eficiencia energética o latencias ultra-bajas."
Antes de que el 6G llegue al mercado, los mayores retos técnicos están relacionados con la propagación en bandas THz, la eficiencia energética y la latencia ultra baja. Primero, las bandas Terahercios son extremadamente frágiles, y es que cualquier obstáculo puede bloquear la señal. En NICT estamos usando Superficies Inteligentes Reconfigurables (RIS), que actúan como espejos capaces de redirigir las ondas en tiempo real, logrando cobertura estable y velocidades de hasta 100 Gbps en interiores.
Por otro lado, el consumo energético es un desafío crítico, el 6G conectará diez veces más dispositivos que el 5G. Para solucionarlo, estamos desarrollando la Red Totalmente Fotónica (APN), reduciendo el consumo energético en un factor de 100 y promoviendo que la red sea sostenible y económicamente viable. Finalmente, la latencia en entornos masivos es otro reto, sobre todo en fábricas, estadios o enjambres de drones. En NICT hemos combinado IA nativa y computación cuántica híbrida para gestionar miles de dispositivos simultáneamente con latencias inferiores a 1 ms, asegurando un rendimiento fiable para aplicaciones críticas en tiempo real.
• Pregunta 5 – Regulación y estandarización "La armonización global de espectro y estándares es clave para la adopción del 6G. Desde su perspectiva, ¿qué obstáculos regulatorios o de estandarización podrían retrasar su despliegue masivo y cómo se podrían superar?"
Uno de los principales obstáculos es que diferentes países asignan bandas de frecuencia de manera distinta y avanzan a ritmos distintos en la regulación, generando fragmentación y retrasos en la interoperabilidad. Para superarlo, es fundamental impulsar coordinación internacional a través de organismos o foros de estandarización conjuntos, además de fomentar consorcios públicos-privados que trabajen desde la fase de desarrollo en estándares abiertos.
Pregunta 6 – Integración y casos de uso industrial "Finalmente, mirando hacia aplicaciones reales, ¿qué sectores industriales o servicios podrían ser los primeros en beneficiarse del 6G, y cómo cambiarían los requisitos de red comparados con 5G?"
Los primeros sectores en beneficiarse del 6G serán aquellos donde la precisión, la capacidad y la cobertura total son críticas. En salud y cuidado de mayores, la telepresencia táctil podría llegar a ser real gracias a un ancho de banda masivo que soporte simultáneamente vídeo 8K, audio espacial y datos de sensores hápticos, algo que el 5G no puede ofrecer hoy.
En movilidad y logística, el 6G proporcionaría cobertura ubicua sobre tierra, mar y aire, gracias a la integración de satélites y plataformas de gran altitud, pasando de una cobertura por celdas a una conectividad tridimensional continua. Por último, en ciudades inteligentes y gestión de desastres, el 6G permitirá gemelos digitales urbanos en tiempo real, aumentando la densidad de conexión de 1 a 10 millones de dispositivos por km².

