En entornos críticos, la seguridad depende de la fiabilidad de los materiales. Por eso, la silicona se ha consolidado como la solución ideal gracias a su excelente comportamiento ante altas temperaturas, retardancia a la llama, resistencia química, flexibilidad y durabilidad.
Según proyecciones de Market Research Intellect, el mercado global de cables de silicona crecerá un 8,2% compuesto anual hasta 2033, impulsado por la electrificación y las infraestructuras críticas.Principalmente, la electrificación del automóvil está redefiniendo los requisitos técnicos de los cables.
Los fabricantes de vehículos eléctricos buscan reducir los tiempos de carga por debajo de los 30 minutos, lo que requiere cables capaces de soportar altas intensidades y temperaturas durante períodos prolongados. En este contexto, los cables de silicona se consolidan como solución de referencia para las aplicaciones de carga de batería de alto voltaje gracias a su capacidad para operar a temperaturas de hasta 200°C durante ciclos repetitivos de 45-50 minutos.
La propuesta de Delta Tecnic se apoya en dos pilares clave: el conocimiento profundo de los pigmentos más adecuados para la industria del cable y la experiencia en aplicaciones de alta temperatura. La compañía cuenta con una paleta de productos probada en cables de altas prestaciones, lo que garantiza la estabilidad del color y la resistencia térmica incluso en las condiciones más exigentes.
Además, Delta Tecnic ha desarrollado una fórmula que optimiza la relación performance-precio y facilita la incorporación del masterbatch en el proceso de compounding de cables de silicona. A diferencia de otros polímeros, la silicona no se procesa en forma de pellets, sino en barras. Las formulaciones de Delta Tecnic aseguran una dilución rápida y homogénea del color además de una excelente dispersión de los pigmentos en la matriz de silicona.
