Esta concesión ha sido a través de una UTE que involucra a Zelenza, su filial viguesa Seadrone y la firma HI Iberia. El objetivo es desarrollar un sistema que pueda ayudar a neutralizar a las tradicionalmente llamadas narcolanchas que operan especialmente en la zona del Estrecho, una vía habitual para el transporte de mercancías relacionadas con el tráfico de drogas. Estas embarcaciones están en constante actualización por parte de los grupos delictivos que las operan y, desde las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado se demandaban respuestas cada vez más especializadas y eficaces para su interceptación. La respuesta será una embarcación USV de alta velocidad que permitirá patrullar y detener a estas embarcaciones por completo, a distancia y durante el tiempo necesario para proceder al abordaje de las autoridades competentes. Todo ello sin poner en riesgo ni causar daños físicos ni a los tripulantes de la embarcación interceptada ni a los cuerpos de seguridad del estado.
Zelenza, a través de Seadrone, su filial especializada en el desarrollo de embarcaciones autónomas desde hace más de 10 años y que ya fabrica el SEAD 23, el primer dron marítimo USV para la Armada Española, desarrollará este sistema de drones con capacidad y percepción global de prevención, disuasión, detección y respuesta para preservar la integridad y la seguridad de los espacios marítimos españoles. Este nuevo sistema consistirá en una embarcación USV para misiones de Inteligencia, Vigilancia y Reconocimiento (ISR) e intercepción, además de un USV furtivo desplegable, dispositivos de interceptación, sistemas de mando y control integrados, sistema de simulación para el adiestramiento y la tecnología Swarming de Zelenza para Inteligencia Artificial y Enjambre, que garantiza la autonomía de los dispositivos y su operatividad en zonas de comunicación comprometida.
“Es un orgullo que Zelenza y Seadrone hayan sido seleccionadas para desarrollar este proyecto que ayudará a la lucha contra la lacra del narcotráfico” dice Pedro Alfaro, CEO de Zelenza. “La tecnología nos está permitiendo encontrar nuevas formas de combatir el crimen a la vez que reducimos el riesgo para las fuerzas de seguridad que están implicadas en estas operaciones. Esperamos que nuestra tecnología sirva para crear aguas más seguras y hacer más seguro el trabajo de nuestros agentes”.
Se espera que este sistema se incorpore en las interceptoras HS60, patrulleras del Servicio Marítimo de la Guardia Civil y tengan un papel crucial en los próximos años en la lucha contra el narcotráfico.
