La compañía se enfrentaba al desafío de garantizar la continuidad operativa del ciclo de vida de los sistemas y servicios esenciales. A este desafío se sumaba la complejidad de la vida útil de los sistemas, ya que se espera que estas tecnologías permanezcan operativas durante más de tres décadas. La misión de Navantia se intensifica aún más por la rápida evolución del hardware, lo que a menudo puede ser un desafío si se considera la longevidad requerida para los desarrollos en un sector como defensa.

Para ayudar a abordar este desafío, Navantia priorizó la abstracción de hardware y software, eliminando las dependencias del software, que son dinámicas, de los requisitos del hardware subyacente, que tienden a ser más estables. Además, la compañía buscó estandarizar el desarrollo de sistemas y servicios, que anteriormente operaban en silos independientes, con el fin de optimizar su mantenimiento y gestión. Para abordar estos desafíos, el equipo de Navantia desplegó un conjunto de soluciones de código abierto de Red Hat para ofrecer soporte a largo plazo e interoperabilidad.

Red Hat OpenShift actúa como una plataforma de aplicaciones para la virtualización, los contenedores y la gestión de cargas de trabajo en entornos operativos complejos. Esto permite a Navantia desarrollar, soportar y gestionar una amplia variedad de aplicaciones, incluyendo entornos operativos distribuidos. Este enfoque de plataforma común proporciona mayor flexibilidad, disponibilidad y un control unificado. Navantia utiliza Red Hat Enterprise Linux como sistema operativo base para sus consolas, contenedores y máquinas virtuales (VMs). La plataforma aprovecha una combinación de software y herramientas especializadas. Para permitir una gestión integral de los sistemas Red Hat Enterprise Linux, Navantia emplea Red Hat Satellite para la gestión centralizada de sus sistemas y actualizaciones de seguridad.

Navantia también ha contado con el soporte de Red Hat Consulting para el despliegue de estas soluciones, que operan en una fase avanzada de implementación. Además, Navantia está desarrollando herramientas avanzadas de simulación y gestión. Estos modelos se centran en el mantenimiento predictivo, la automatización y la eficiencia operativa. Adicionalmente, se integran en entornos colaborativos con socios estratégicos.

De cara al futuro, Navantia planea extender estos despliegues para su adopción en sus sistemas operativos, facilitando la innovación continua en un contexto de acelerada transformación digital y crecientes demandas en el sector de la defensa.