Esto incluye la preparación y el conocimiento compartido de la situación para anticiparse a los incidentes cibernéticos, y las capacidades de detección necesarias para identificarlos, incluyendo las herramientas de respuesta y recuperación necesarias para mitigar, disuadir y contener esos incidentes.
Henna Virkkunen, vicepresidenta ejecutiva de Soberanía Tecnológica, Seguridad y Democracia, declaró:
«En una economía de la Unión cada vez más interdependiente, las perturbaciones provocadas por incidentes de ciberseguridad pueden tener repercusiones de gran alcance en diversos sectores. El plan de ciberseguridad propuesto refleja nuestro compromiso de garantizar un enfoque coordinado, aprovechando las estructuras existentes para proteger el mercado interior y mantener las funciones sociales vitales. Esta recomendación es un paso crucial para reforzar nuestra ciberresiliencia colectiva».
El plan propuesto se basa en los marcos existentes, como la Respuesta Política Integrada a las Crisis y el Conjunto de Instrumentos de Ciberdiplomacia de la UE, al tiempo que se alinea con iniciativas adoptadas recientemente, como el Plan de Infraestructuras Críticas y el código de red sobre ciberseguridad para el sector eléctrico de la UE. Propone medidas para reforzar la colaboración entre entidades civiles y militares, incluida la OTAN, al tiempo que refleja los objetivos de la próxima estrategia de preparación de la UE. Además, esta propuesta promueve la comunicación segura y los esfuerzos estratégicos para contrarrestar la desinformación.
Esto también complementa la Comunicación Conjunta de la Comisión y la ARVP para reforzar la seguridad y la resiliencia de los cables submarinos, que el vicepresidente ejecutivo Virkkunen presentó en Helsinki el 21 de febrero.