Los cables de comunicación conectan entre sí a varios Estados miembros, unen las islas al continente de la UE y conectan la UE con el resto del mundo, transportando el 99 % del tráfico intercontinental de Internet. Los cables eléctricos submarinos facilitan la integración de los mercados eléctricos de los Estados miembros, refuerzan su seguridad de suministro y suministran energía renovable marina al continente. Sin embargo, en las últimas semanas y meses, los incidentes con cables submarinos han corrido el riesgo de causar graves perturbaciones en funciones y servicios esenciales en la UE, lo que ha repercutido en la vida cotidiana de los ciudadanos de la UE. Esta iniciativa responde directamente a estas amenazas.