"Hemos creado un chip de vidrio compacto con un patrón de guía de ondas grabado en él mediante tecnología de impresión láser 3D. De este modo, las señales pueden introducirse simultáneamente en los 19 núcleos individuales de la fibra con pérdidas bajas y uniformes. Otros métodos limitan el número de núcleos y provocan la pérdida de demasiada luz, lo que reduce la eficacia del sistema de transmisión", explica Simon Gross, de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Macquarie. "Ha sido emocionante trabajar con los líderes japoneses en tecnología de fibra óptica. Espero que veamos esta tecnología en los cables submarinos dentro de cinco o diez años".
Otro investigador del equipo, el profesor Michael Withford, de la Facultad de Ciencias Matemáticas y Físicas de la Universidad Macquarie, cree que este avance en la tecnología de la fibra óptica tiene implicaciones de largo alcance. "El chip óptico se basa en décadas de investigación sobre óptica en la Universidad Macquarie", afirma Withford. "La tecnología patentada subyacente tiene muchas aplicaciones, entre ellas la búsqueda de planetas que orbitan estrellas lejanas, la detección de enfermedades e incluso la identificación de daños en tuberías de alcantarillado".
La fibra óptica ha sido desarrollada por el Instituto Nacional Japonés de Tecnología de la Información y las Comunicaciones (NICT, Japón) y Sumitomo Electric Industries Ltd. (SEI, Japón). (SEI, Japón) y el trabajo se ha realizado en colaboración con la Universidad Tecnológica de Eindhoven (Países Bajos), la Universidad de L'Aquila (Italia) y la Universidad Macquarie de Sidney.
