Se caracteriza por unas dimensiones de 31 mm x 16 mm x 9 mm, aislamiento de 60dB y pérdidas de inserción de 1dB máximo (0,5dB típico) a una longitud de onda de 1550 nm.

La conmutación se realiza mediante un prisma óptico en el camino de los rayos, el cual garantiza una repetibilidad de menos de  0,1dB y una pérdida de retorno del orden de 50dB
La parte de control utiliza un sistema magnético biestable (1 ó 2 bobinas), polarizado y testeado, que solo necesita un pulso para conmutar y que no tiene consumo en su estado final.