Los cables CI Safe-T-Line de Belden aprobados por la Junta de Certificación de Prevención de Pérdidas (LPCB, por su sigla en inglés) ofrecen a los clientes las siguientes ventajas:
• Tranquilidad garantizada y extensión del funcionamiento en caso de incendio, con una gama de temperaturas más amplia y en cumplimiento con los requisitos CI más estrictos del mercado.
• Completas características de facilidad de terminación e instalación a través de su diseño fácil de pelar con aislamiento de goma de silicona.
• Solución configurable y económicamente sólida ajustada a medida de las necesidades concretas de cada infraestructura gracias a la variada oferta de cables robustos.
En función del entorno industrial, los ingenieros y los integradores de sistema pueden elegir entre cables CI aprobados por el LPCB con protección de tres horas, con protección de dos horas de a bordo y de fácil pelado. Los cables Safe-T-Line están disponibles en variantes de dos, tres y cuatro conductores para grosores de 1,5 o 2,5 mm².
Dada la resistencia optimizada a temperaturas intensas, el agua y los impactos mecánicos de conformidad con la norma británica BS 6387 y la norma europea EN 50200, los cables son ideales para aplicaciones en las que las gamas de temperaturas son variables, sobre todo en la construcción y en procesos industriales de misión crítica, que pueden requerir un cierre controlado en situaciones de emergencia.
