Esta tecnología consigue ahorrar costes, tanto en tiempo como en personal. Luis y Pedro explican que, por ejemplo, uno de los proyectos en los que han participado, en la provincia de Alicante, consistía en realizar un inventario forestal en un pinar. Para ello, establecieron 10 parcelas con un total de superficie muestreada pie a pie de 3.6 hectáreas (36.000 metros cuadrados) e invirtieron apenas 3 horas entre dos personas.
Si se hubiera realizado el inventario de forma tradicional, la superficie estudiada apenas superaría los 6.250 metros cuadrados y el tiempo empleado en ello por una cuadrilla de 4 personas hubiese sido de 6 horas aproximadamente.
Su aplicación permite ahorrar tiempo y, además, los cálculos serán mucho más precisos, tal y como explica Luis Lapeña, “puesto que da una información mucho más extensa que la que podría aportar una persona”. Y puntualiza que este tipo de tecnología es “fundamental para realizar trabajos como el Inventario Forestal Nacional e, incluso, ser útil a la hora de prevenir o minimizar los daños ocasionados por los incendios forestales”.