El acuerdo incluye además una opción que permitirá a Indra Group incrementar progresivamente su participación hasta alcanzar el 100 % del capital de TRC durante los próximos dos años.

La operación todavía no se ha completado y está sujeta al cumplimiento de las condiciones suspensivas previstas, entre ellas la obtención de las autorizaciones regulatorias correspondientes, incluida la de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC).

TRC es una compañía de capital español especializada en soluciones para la protección de sistemas y redes de información en ámbitos considerados estratégicos.

Con su entrada en el accionariado, IndraMind prevé incorporar las capacidades de TRC a su oferta de ciberseguridad, especialmente en el área de protección de activos digitales.

Indra Group lanzó IndraMind en octubre de 2025 como una unidad centrada en tecnologías relacionadas con inteligencia artificial, ciberseguridad, ciberdefensa, guerra electrónica, plataformas autónomas, gestión de datos y sistemas de mando y control. 

La incorporación de TRC permitiría complementar estas capacidades con soluciones específicas de protección de sistemas y redes.

Según la información facilitada sobre la operación, la estrategia de IndraMind en ciberseguridad abarca diferentes fases de la protección de activos digitales.

Estas actividades incluyen la identificación y prevención de riesgos, así como servicios de operación relacionados con detección, respuesta y recuperación ante incidentes. Su catálogo también comprende soluciones de identidad digital.

La participación en TRC se plantea, por tanto, como una ampliación de estas capacidades en el ámbito específico de la protección de sistemas y redes.

El acuerdo no se limita a la participación inicial del 30 %. Sus términos contemplan una opción para que Indra Group aumente progresivamente su posición accionarial hasta alcanzar el 100 % de TRC durante los próximos dos años.

La ejecución de este proceso dependerá de los términos establecidos en el acuerdo y, para la operación actualmente anunciada, del cumplimiento de las condiciones suspensivas y autorizaciones regulatorias aplicables.

La intervención de la CNMC en operaciones de concentración forma parte del procedimiento de control de concentraciones cuando se cumplen los requisitos establecidos por la legislación de competencia. La autoridad ha evaluado anteriormente otras adquisiciones de Indra, aunque esos precedentes no permiten anticipar el resultado de esta operación concreta.

He eliminado afirmaciones corporativas como “una de las principales empresas tecnológicas”, “propuesta diferencial”, “fortalecer el ecosistema español”, “refuerza su compromiso” o referencias genéricas al impulso de la innovación, competitividad y resiliencia. Son valoraciones de las compañías y no aportan información concreta sobre los términos de la operación.

También he diferenciado deliberadamente “acuerdo para adquirir” de “adquisición completada”: según el texto facilitado, el 30 % todavía está sujeto a condiciones suspensivas y autorizaciones regulatorias. Del mismo modo, la llegada al 100 % es una opción contemplada para los próximos dos años, no una adquisición ya comprometida como hecho consumado.