
Este dispositivo antirrobo para cables, que está patentado desde finales del 2010, es comercializado por la firma Securybac para su aplicación en instalaciones de tendido eléctrico y/o de telecomunicaciones. Su eficacia ha sido probada tras someterlo a diversos ensayos en varios laboratorios independientes y homologados, como son el de la Universidad de Valladolid o Ceseco, además de simulaciones reales en campo, que permitieron documentar situaciones de robo.
