El análisis muestra que, aunque la transición del cobre avanza, el progreso sigue siendo desigual en toda Europa. Noruega y España han completado el apagado del cobre, con los operadores incumbentes desactivando por completo sus redes heredadas. En Grecia, el operador incumbente ha dejado de activar nuevas líneas de cobre en determinadas zonas, lo que supone un paso adicional hacia el desmantelamiento del cobre.
Dentro de las redes de los operadores incumbentes, la cuota de fibra sobre el total de líneas de acceso activas aumentó de media del 53 % al 62 % en los países analizados. Esta cifra refleja la creciente sustitución del cobre por fibra en las infraestructuras de los incumbentes, pero no representa la penetración nacional total de FTTH, que también depende de los despliegues de operadores alternativos. Persisten diferencias significativas en países como Alemania y la República Checa, donde los operadores incumbentes siguen dependiendo en gran medida de las redes de cobre.
La transparencia en la planificación sigue siendo limitada. En nueve países, los planes de apagado del cobre están disponibles públicamente, mientras que en otros, como Portugal, existen planes, pero no se han hecho públicos. En Irlanda, las conversaciones entre la autoridad reguladora nacional y el operador incumbente se encuentran en una fase avanzada, aunque todavía no se ha publicado un plan formal.
Desde el punto de vista regulatorio, el estudio confirma que ninguna autoridad reguladora nacional ha fijado un plazo vinculante para el apagado del cobre en los países analizados. No obstante, en varios mercados —incluidos Dinamarca, Francia, Luxemburgo y Suecia— los operadores incumbentes han anunciado fechas objetivo voluntarias para completar el proceso.
En el marco regulatorio actual, las autoridades nacionales no pueden obligar a los operadores a apagar sus redes de cobre ni imponer calendarios obligatorios. Sin embargo, la propuesta de la Digital Networks Act (DNA), si se adopta, podría redefinir de forma significativa el marco regulatorio y acelerar los planes de apagado del cobre en varios países, al ofrecer mayor flexibilidad e incentivos para la migración completa a redes basadas en fibra.
«Contar con un plan claro y ordenado para el apagado del cobre impulsará nuevas inversiones y acelerará la adopción total de las redes de fibra en toda Europa», afirmó Francesco Nonno, presidente del FTTH Council Europe. «Como muestra nuestro informe, estas condiciones aún no se cumplen en todos los mercados europeos», añadió.
«El FTTH Council Europe acoge positivamente el plan de apagado de las redes de cobre propuesto en el Digital Networks Act. El proceso logra el equilibrio adecuado entre la necesidad de incentivar la adopción de redes preparadas para el futuro, la consideración de las especificidades nacionales y la evitación de consecuencias no deseadas para los consumidores», señaló Vincent Garnier, director general del FTTH Council Europe.
Tras la presentación del FTTH Council Europe sobre los resultados del Copper Switch-Off, un panel con representantes de la Comisión Europea, autoridades regulatorias y expertos del sector analizó las implicaciones políticas, económicas y técnicas del apagado del cobre, especialmente en el contexto de las recientes iniciativas políticas europeas orientadas a fomentar infraestructuras sostenibles.
Mediante actualizaciones periódicas, el Copper Switch-Off Tracker ofrecerá una visión actualizada de los avances de los países en su transición del cobre a la fibra. El FTTH Council Europe espera seguir supervisando esta evolución en apoyo de un futuro mercado europeo de fibra competitivo.
