El proyecto, que actualmente se espera que entre en fase de construcción en algún momento de 2026 y que se completará a finales de 2027, ha sufrido algunos cambios desde que se anunció oficialmente el año pasado (tras varios años en la fase inicial de planificación y diseño desde 2019).
Por ejemplo, el cable en sí tenía una longitud prevista inicialmente de 1371 km e incluía soporte para 48 pares de fibra, cada uno de los cuales podía manejar velocidades de transferencia de datos de entre 27 y 29 Tbps (terabits por segundo). Sin embargo, la longitud se ha ampliado desde entonces a 1600 km para dar cabida a nuevos puntos de aterrizaje en el Reino Unido, los Países Bajos, Alemania, Dinamarca y Noruega (también se prevé una mayor conectividad con Francia, pero las negociaciones sobre los puntos de aterrizaje aún están en curso).
El cable en sí es ahora un sistema de 24 pares de fibra que ofrece una capacidad total de hasta 1 Pbps (frente a los 1,3 Pbps anteriores) y ya no es multinúcleo. Sin embargo, el nuevo cable debería ser capaz de ofrecer velocidades de datos de 37 Tbps por par de fibra en su tramo más largo. Además, tiene en cuenta las tensiones internacionales y la seguridad actuales, ya que el cable submarino está totalmente blindado y protegido en toda su longitud. La latencia también mejorará hasta en 5,5 milisegundos en determinadas rutas.
IOEMA también está considerando añadir sensores al sistema para convertirlo en el primer cable INTELIGENTE del norte de Europa (estos sensores tendrán fines científicos y de defensa). IOEMA colabora en esta iniciativa con socios como Eurofiber, Arelion, Colt, EXA Infrastructure (Reino Unido), Relined, Bulk y EWE TEL.
NOTA: 1 Pbps (petabit) equivale a 1000 Tbps (terabits) o 1.000.000 Gbps (gigabits).
