Uno de los primeros usos de esta tecnología se aplica a los nuevos acopladores NearFi, con los que se sustituyen conectores o anillos colectores que tienden al desgaste en aplicaciones industriales. Esto resulta útil especialmente allí donde estos llegan a su límite debido a suciedad, vibraciones o contacto frecuente.
Mediante las diferentes posibilidades de montaje universales, los acopladores se pueden montar de forma fácil y flexible. Pueden acercarse entre sí desde distintas direcciones o en rotación y no deben hallarse exactamente unos sobre otros. La señalización óptica continua mediante un anillo con potentes LED indica que los tramos de acopladores están listos en cada ángulo espacial. Gracias a la robusta carcasa IP65 con conexiones M12 para Ethernet y tensión, los acopladores NearFi pueden emplearse también en entornos exigentes.
