Cuando hablamos de escalabilidad nos referimos en la práctica a la necesidad de ajustarse al crecimiento de la carga. A medida que aumenta la demanda de potencia es necesario adaptar el sistema de protección, que debe garantizar un suministro continuo y de calidad en todo momento. La rigidez de una solución monolítica resulta entonces inadecuada y es preciso pasar a una de tipo modular. Se trata, por tanto, de ir añadiendo módulos concebidos para asumir gradualmente los mayores niveles de demanda. No obstante, este proceso no debe conllevar un coste inasumible, sino que la inversión ha de ser consecuente con la evolución del negocio. El carácter modular de los SAI/UPS lo facilita ya que consiste en añadir módulos al mismo chasis, no en reemplazarlo por completo cada vez que cambia la carga.

El SLC ADAPT2 de Salicru es un ejemplo representativo de esta filosofía de diseño. Su arquitectura permite configuraciones desde 25 kVA hasta 1.500 kVA, gracias a la disponibilidad de módulos de 25 y 50 kVA, a los diferentes sistemas configurables de 8, 10 o 12 módulos, y a la opción de paralelo o redundante de hasta tres sistemas de 500 kVA. Este enfoque pay as you grow implica que la inversión inicial es mínima y se amplía únicamente cuando el negocio lo requiere, lo que mejora directamente el coste total de propiedad (TCO).

Desde el punto de vista técnico, cada módulo de potencia incorpora tecnología on-line doble conversión con control DSP de tres niveles a IGBTs. Su arquitectura interna incluye un rectificador con PFC (corrector del factor de potencia), un ondulador de tres niveles tipo NPC y un cargador inteligente de baterías. El factor de potencia de entrada supera 0,99 y la distorsión de la corriente de entrada (THDi) se mantiene por debajo del 3%, parámetros que reducen las pérdidas en la instalación eléctrica y minimizan las interferencias sobre otros equipos conectados a la misma red.

Los módulos operan con un factor de potencia de salida unitario (kVA=kW) y una eficiencia superior al 96%, con una curva de rendimiento muy plana para todos los regímenes de trabajo. Asimismo, disponen de diversos modos de funcionamiento —Eco-mode, Hibernación, Smart-Efficiency— que aumentan aún más el rendimiento del sistema. Este último aspecto resulta especialmente relevante en entornos de centro de datos donde el coste energético representa una partida significativa del presupuesto operativo. Salicru
La modularidad del SLC ADAPT2 también facilita la incorporación de redundancia N+1 y pasar al nivel de clasificación por tiers de acuerdo con las especificaciones internacionalmente aceptadas del Uptime Institute. Partiendo del Tier I, cuya redundancia es nula, la clasificación pasa luego al Tier II que ya incluye componentes redundantes para mejorar la disponibilidad; por su parte, el Tier III asegura la continuidad de las operaciones para todos los componentes durante el mantenimiento; finalmente, el Tier IV es tolerante a fallos, para lo cual cuenta con diversas rutas redundantes junto con la capacidad de afrontar interrupciones totales del suministro eléctrico sin un impacto crítico directo.

Un mayor grado de cualificación contribuye asimismo a aumentar la fiabilidad de la infraestructura, medible a través de parámetros como el MTTF (tiempo medio entre fallos) y el MTTR (tiempo medio de reparación). En un SAI/UPS monolítico, cualquier fallo exige la total interrupción del sistema, mientras que con una estructura modular tan solo hay que sustituir el módulo averiado en caliente (hot-swap); es decir, mientras el sistema sigue en funcionamiento y con las cargas debidamente protegidas en todo momento. En el SLC ADAPT2, la tecnología de control DSP de tres niveles amplía la eficacia de la respuesta y, junto a la redundancia de las cargas compartidas, consigue aumentar de manera destacada el MTBF (tiempo medio entre fallos).

La gestión y monitorización del sistema se realiza a través de una pantalla táctil a color de 7" con datos detallados, alarmas y registros de eventos, complementada con protocolos completos de comunicación para gestión BMS y SNMP. Las interfaces disponibles incluyen RS232, RS485, relés y USB, lo que garantiza la compatibilidad con prácticamente cualquier plataforma de gestión de infraestructuras existente. Adicionalmente, la conexión al servicio Nimbus de Salicru habilita opciones avanzadas de telemantenimiento con capacidad de actuación inmediata ante incidencias o ante la anticipación de situaciones anómalas. 

En cuanto a la tolerancia a sobrecargas, el sistema admite hasta el 110% de forma continua, hasta el 130% durante una hora, hasta el 150% durante un minuto y soporta sobrecargas superiores al 150% durante cinco segundos, lo que proporciona un margen operativo notable frente a picos de demanda transitorios.
Una fiabilidad superior tiene efectos positivos sobre la rentabilidad al disminuir los costes y por tanto ampliar los márgenes, además de aportar un beneficio reputacional a la organización. Desde un punto de vista económico, los SAI/UPS modulares optimizan las inversiones al minimizar el coste inicial y admitir un desarrollo gradual a medida que se amplía la infraestructura. Los menores costes de mantenimiento, los tiempos de parada más reducidos y el mayor grado de eficiencia energética son igualmente beneficiosos.

Artículo cedido por Salicru – https:www.salicru.com