Un buen diseño de producto se caracteriza por su sencillez. En el caso ideal, el usuario deja de percibir la interfaz. Ya no es necesario pensar en cómo funciona algo, sino que es posible concentrarse por completo en lo que se quiere conseguir. Cada paso intermedio que se añade, como copiar un código de confirmación de una aplicación a otra, interrumpe ese flujo y, en el día a día digital lleno de aplicaciones, se percibe cada vez más como una molestia.

Por eso, en la tecnología de redes hace tiempo que se plantea una pregunta fundamental: ¿qué procesos debería gestionar la red automáticamente en segundo plano y qué debe confirmar el usuario obligatoriamente de forma manual? Hasta ahora, la industria ha tendido a imponer más verificaciones de las necesarias. Se pide sistemáticamente a los usuarios que demuestren identidades cuya autenticidad la red móvil ya puede verificar por sí sola. La verificación clásica por SMS es el fenómeno más conocido, pero con la llegada de las interfaces de programación modernas a la tecnología de redes, esta práctica está empezando a cambiar de forma fundamental.

Una colaboración deportiva reciente muestra cómo se ve esto en la práctica. El proveedor tecnológico Blocksport integró un sistema de verificación directa a través de una interfaz de red. La primera implementación para aficionados al deporte se realizó en Alemania con los Telekom Baskets Bonn y en Francia con el AS Monaco Basket. En ambos clubes, la autenticación directa basada en red sustituye al procedimiento tradicional mediante códigos SMS. Quien abre la app de aficionados inicia sesión automáticamente. Lo que en apariencia solo parece un poco más de comodidad es, en el fondo, una transformación tecnológica fundamental. La inteligencia de la red móvil se pone a disposición directa de las aplicaciones para clientes finales a través de interfaces estandarizadas.

Una modernización largamente esperada

Desde hace tiempo se trabaja en los laboratorios de desarrollo para abrir las redes móviles a los desarrolladores de software. Se han definido estándares y planes técnicos, pero el verdadero obstáculo eran los operadores de red, que dudaban en incorporar estas funciones a sus redes comerciales. Ahora, sin embargo, parece haberse producido el avance decisivo. La coordinación global entre organismos de estandarización como CAMARA, TMF y 3GPP ha acelerado notablemente el proceso, y los operadores de red apoyan ahora activamente la puesta a disposición de funciones a través de plataformas de programación estandarizadas. Los desarrolladores ya no tienen que lidiar con la compleja infraestructura de red, sino que ahora pueden incluso utilizar componentes ya disponibles.

Sin embargo, es en el usuario final donde realmente se aprecia la diferencia. La rutina ya conocida, introducir el número de teléfono, esperar el SMS y luego transcribir el código, desaparece por completo. El inicio de sesión se realiza al instante, una modernización del día a día digital que llevaba tiempo esperándose.

Seguridad y rendimiento como nuevo estándar

La autenticación silenciosa es solo el principio de un desarrollo más amplio. Ya se utilizan interfaces de localización en segundo plano para prevenir eficazmente intentos de fraude en la banca online. Además, se está probando cómo las redes pueden garantizar la conectividad para determinadas aplicaciones en grandes eventos. Cuando miles de personas se conectan simultáneamente en un estadio, la infraestructura se encarga por sí misma de que las aplicaciones críticas o los sistemas de venta de entradas se mantengan estables. En el futuro, es probable que estos procesos sean gestionados cada vez más por sistemas de aprendizaje automático que adapten de forma autónoma la capacidad de red en función de la demanda y del contexto.

Las mejores funciones son las que ni siquiera se notan
Cuanto más natural resulte para los desarrolladores acceder a las funciones de red (de forma similar a como ya ocurre hoy con los servicios de mapas digitales o los sistemas de pago), más rápido se sumarán otros sectores, ya sea en movilidad, finanzas, sanidad o gaming. En todos los ámbitos donde las interrupciones de conexión o las barreras forzadas resultan molestas, la red móvil ofrece los datos necesarios para hacer que el inicio de sesión sea completamente fluido. Un jugador, por ejemplo, que pierde la conexión, puede volver a conectarse sin demora, sin necesidad de introducir ninguna contraseña. Y lo mejor de todo, para los consumidores finales, estos cambios ocurren de forma casi invisible.

El futuro ya es visible
Que esta evolución es real lo demuestran numerosos casos prácticos. Orange utiliza funciones de red basadas en IA para mejorar la seguridad del personal de campo. Deutsche Telekom permite operaciones de drones de alta precisión que dependen de la optimización dinámica de la red. El operador Elisa, junto con Elmo Cars, está probando escenarios de conducción remota en los que la latencia y la fiabilidad deben gestionarse en tiempo real. Por su parte, WaveXD integra Network as Code directamente en las plataformas para desarrolladores, lo que permite a los equipos utilizar funciones de red con la misma facilidad con la que utilizan cualquier biblioteca de software.

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