En España, la implantación de los sistemas Wi-Fi en entornos de transporte público avanza paulatinamente, con los condicionantes regulatorios. La Comisión del Mercado de las Telecomunicaciones señala que, para que un organismo pueda ofrecer Wi-Fi en un entorno público, es preciso que se establezca él mismo como operador de telecomunicaciones y financie con gastos comerciales los costes del servicio. El objetivo es no obstaculizar a los operadores que ofrecen otros servicios de internet de pago.

Sin embargo, hoy en día existen pocas limitaciones en el aspecto tecnológico para la implantación Wi-Fi en el transporte público. A través de una conexión 3G o las próximas redes LTE, los vehículos pueden conectarse a la red y distribuir el ancho de banda a los usuarios/pasajeros. Aunque la velocidad y la fiabilidad dependen de la red 3G, de la cobertura y del operador, en los usuarios también repercute la señal Wi-Fi que los puntos de acceso dentro del vehículo sean capaces de proporcionarles.


En este sentido, los sistemas de Wi-Fi inteligente, por su flexibilidad, son las soluciones más fiables para proporcionar una buena experiencia a los usuarios en un entorno de transporte público. Un sistema Wi-Fi inteligente es capaz de adaptarse al entorno, especialmente si puede estar congestionado por numerosos dispositivos móviles y/o por obstáculos físicos como pueden ser los propios pasajeros.    

Así actúa ChannelFly. Este avance tecnológico implantado en los puntos de acceso Zoneflex de Ruckus Wireless supone la primera tecnología de la industria que, gracias a sus capacidades predictivas, transforma la selección del canal RF para maximizar la capacidad de la red, ofreciendo un mayor rendimiento en entornos Wi-Fi congestionados. Por eso los puntos de acceso ZoneFlex constituyen una solución ideal para proporcionar a los usuarios de transporte público las capacidades Wi-Fi más fiables.

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