La cámara con inteligencia artificial es muy sencilla de utilizar para el análisis, no tiene ningún coste adicional y tampoco es necesario emplear otros equipos. El procesamiento de análisis edge reduce la carga en la red y la gestión de los datos de vídeo se maneja a través del sistema de gestión de vídeo de i-PRO o de cualquier otro de los principales fabricantes de dichos sistemas.
De acuerdo con la estrategia de inteligencia artificial abierta de i-PRO, el kit de desarrollo de software (SDK, por sus siglas en inglés) permite la integración de aplicaciones especializadas de terceros, lo que da acceso a una amplia gama de procesos y aplicaciones de automatización, como la supervisión del estado del inventario en las estanterías de productos.
Con unos 10 cm de ancho, 5 cm de alto y solo 2 cm de profundidad, la i-PRO mini es una cámara inteligente con un tamaño muy práctico y está diseñada para aplicaciones en las que se necesita una cámara con análisis de inteligencia artificial, pero que no debe destacar en un entorno elegante y limpio. El sensor de 2 MP y 30 fps de la i-PRO mini, que cumple con la normativa NDAA, ofrece unas imágenes claras y precisas gracias al potente procesador Ambarella de inteligencia artificial integrado y marca una nueva pauta para un sensor inteligente basado en la inteligencia artificial que es casi invisible en la mayoría de los entornos.
