El sistema protege todos los paneles uno a uno, haciendo un simple “cosido” con la fibra óptica, sin posibilidad de sabotaje del sistema, ni problemas de interferencia (de naturaleza electro-magnética, atmosférica, etc.) al ser un sistema óptico, garantiza la ausencia de falsas alarmas.
Los detectores son totalmente compatibles con cualquier central de intrusión del mercado y los bucles ópticos son los más potentes, hasta 600 metros con único dispositivo DUAL-FOP. Tampoco necesita ningún tipo de ajustes, protegiendo centenares de paneles por cada zona, con el consiguiente ahorro de costes.
Mediante el envío de una señal óptica luminosa y codificada, el dispositivo es capaz de analizar la transmisión dando una señal de alarma inmediata en cualquier intento de corte de la fibra por el robo o manipulación de algún panel.
Esta fibra de plástico se conecta en menos de 30 segundos sin necesidad de herramientas especiales. Tiene un diámetro de 2,2 mm y un radio de curvatura de hasta 20 mm.
La fibra óptica de plástico no se oxida, resiste a las inclemencias atmosféricas, el agua, el sol y los cambios de temperatura, no envejece, tiene protección Anti UV, con una vida útil superior a la de los paneles fotovoltaicos .
Apta para cualquier tipo de instalación (instalaciones en suelo, en techos, etc.) y cualquier tamaño (desde el ámbito doméstico a la gran instalación en suelo), pudiendo instalarse tanto en instalaciones existentes en nuevas.
Se suministra también la tornillería de seguridad para una más rápida y fácil instalación, además de mejor linealidad de la fibra (menor atenuación).
